martes, 24 de febrero de 2009








Es de noche ya un día no cualquiera, me toca esperarla con gran afán, se que vendrá, porque así lo desea no me importa esperarla afuera en la esquina con la lluvia torrencial o con el calor…infernal. Yo se que ella vendrá mas pasan las horas y una nostalgia entra en mi ser al ver que pasar hora tras hora y no la logro ver no manda una señal es un vacio que me va consumiendo poco a poco un dolor invade…oh no pienso, digo no vendrá..! Me asusto de solo pensarlo, en eso la tristeza viene, me conversa, me dice no ella no vendrá, esta noche, no será así y no cumplirás tu sueño de cada fin de semana.
Es en ese momento que logro alcanzar una fase en la que me convierto en otro ser capaz de mover mar y tierra por saber algo, buscar una señal así ella no la mande, es entonces cuando hago una llamada, escucho su voz que calma el diablo que llevo dentro, que calma la tristeza y el dolor, desaparecen las angustias y todo se calma, es ella la que puede cambiar mis emociones es ella la que me convierte en humano y en un trastornado al cabo de unos minutos recibo una llama es ella que solo dice eso “espérame ya estoy cerca” ay…solo quiero gritar…de alegría se acabo la angustia en torno a esto me doy cuenta que la quiero ya la mirada se me hace gris con solo verla a lo lejos caminar alegre siempre con una sonrisa de pequeña niña soñadora caminamos por horas al fin resultamos cansados buscamos un lugar adecuado para descansar nos ponemos a cantar como par de famosos cantantes estamos como en un sueño ya la madrugada llego un año nuevo consigo trajo
---segundo---

si tu supieras lo que pasa cada ves que no te puedo ver, que no te puedo hablar, es una tristeza enorme sentir el vacio aquí como si estuviera ya miles de siglos ya, es el destino lo que solo nos unirá un día no cualquiera un día especial para mi alegre para ti, te extraño cada ves que nos despedimos siento un fuerte dolor como si no te volvería a ver nunca mas y me arrepiento de no decirte un te quiero, de decirte lo mucho que me gustas, que quisiera que seas, mi princesa, y yo tu rana que de un beso me volverías un príncipe, que de un abrazo me desbordes la calma y con una mirada destroces mi ser de alegría.
cuanto yo quisiera que la suerte sea diferente daré lo que tenga y no me arrepentiré jamás me detendré

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